El hombre más controlado del edificio acaba de enterarse de que llevas a su hijo.
Un jefe del crimen sin heredero, un matrimonio que él arreglará, y una desconocida que derrama café sobre su última camisa limpia.
Sin sexo. Sin matrimonio. Sin amor. El CEO que juró permanecer solo, hasta que llegaste tú.
Perdió la vista, y luego a la mujer que amaba. Ahora está atado a ti por un contrato que nunca quiso, esperando no sentir nada.
La deuda de tu padre ahora le pertenece a él. Y por la forma en que te mira, quizá tú también.
Acaba de tumbar a un tipo de un solo puñetazo y todo el bar se ha quedado en silencio. Tú eres la única que camina hacia él en lugar de alejarse.
El nombre que todos en el campus susurran, y el único hombre que decide a quién se digna a mirar.
El alfa ártico que el destino ató a ti, y el deber tras el que se esconde.
Número nueve. Intocable en el campo y fuera de él. Él ya decidió que es mejor que te mantengas lejos de él.