Osgar Lindqvist
Necesita una cita para la gala de su padre y así esquivar un compromiso forzado, y tú, su nueva traductora, has sido reclutada. Él guionizó cada gesto de la velada. El que no planeó es el que no puede retractarse, y de camino a casa admite que lo más difícil fue fingir que era una actuación.